En el tercio inferior de la cara, la pérdida de volumen o la ausencia genética de un adecuado contorno mandibular, producen una alteración estética y funcional muy importante. Durante el proceso de envejecimiento se produce una desproporción progresiva entre el esqueleto mandibular y los tejidos blandos que lo recubren, que es debida a una reducción del volumen del hueso mandibular y a un aumento de la laxitud de las estructuras blandas. La pérdida de dentición acelera este proceso. Algunos pacientes también presentan un desarrollo congénito deficiente del mentón y de la mandíbula, rasgo que se acentúa con el envejecimiento. Durante la planificación de un rejuvenecimiento facial es muy importante contar con un mentón bien proporcionado para lograr un óvalo armónico en el rostro. Una pequeña prótesis de mentón es la solución ideal en estos casos.

Anestesia: La mentoplastía se puede realizar con anestesia local o general, dependiendo del grado de complejidad del procedimiento.
Duración de la cirugía: 1 hora
Recuperación: La mayoría de los pacientes de una operación de mentoplastía pueden realizar sus tareas normales en uno o dos días.