La hiperhidrosis (sudoración) tiene una repercusión importante sobre la calidad de vida de quienes la padecen. Se puede convivir con ella, pero a menudo puede causar estrés emocional, dificultando en ocasiones la vida personal, laboral y social del paciente provocando a su vez que se vuelva un circulo vicioso pues la necesidad de sentirse “seco” y la preocupación de oler mal provoca más estrés del que ya se tiene ante una situación social y por lo tanto mayor sudoración.


En los casos más graves el exceso de sudor provoca que las personas se vuelvan retraídas y rehuyan la actividad social evitando situaciones donde necesitan entrar en contacto con otros, pudiendo ser una causa de fobia social. También causa dificultad en la manipulación de papeles, lápices, botones, herramientas, equipos electrónicos o instrumentos de música (principalmente el piano). La necesidad de evitar el saludo de manos obliga a muchas personas a buscar tratamiento.
Hiperhidrosis – ¿Qué es? La sudoración es un proceso natural para la regulación de la temperatura corporal. Esto es controlado por el sistema nervioso. En cerca de uno a dos por ciento de la población es una reacción exagerada de estimulo nervioso probablemente por estress, independientemente de la temperatura ambiental existente.
El sudor puede ocurrir en cualquier parte del cuerpo. Pero la localización característica de la hiperhidrosis primaria es en las palmas, las plantas de los pies, la frente, o en las axilas fundamentalmente. En la hiperhidrosis secundaria, la sudoración excesiva se produce como resultado de otra enfermedad, una medicación específica o como parte de la menopausia.
Opciones de tratamiento
Hay varias con distinto resultado, pasando por desodorantes con aluminio, tratamientos dermatológicos con diferentes cremas, camisetas especialmente diseñadas, etc, hasta cirugía para erradicarla.
Desde hace unos años y cada vez con mas frecuencia la gente opta por la colocación de toxina botulínica (Botox, Dysport, etc) en estas zonas especificas, por la efectividad comprobada del tratamiento, y la rapidez con la que soluciona el problema. Solo se requiere unos pocos pinchazos con una aguja extrafina , procedimiento que se realiza en 5 minutos en el consultorio de forma ambulatoria. Con una frecuencia de colocación de dos veces por año, es una arma en nuestro arsenal terapéutico que brinda confianza y aumento de la autoestima en los pacientes.
No dude en consultarnos si usted está dentro de ese 2 por ciento de la población.

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