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El espacio retroglandular ( detrás de la glándula mamaria) fue muy usado, antiguamente, para colocar implantes mamarios. Numerosas complicaciones hicieron que los cirujanos plásticos nos replanteáramos esta situación del implante, debido al alto índice de complicaciones, entre los que sobresalen la contractura capsular, las ondulaciones en los bordes de los implantes, y la atrofia del tejido mamario que otorga un resultado artificioso y antinatural en el escote.

En el año 1962, Cronin y Gerow idearon los primeros implantes mamarios, que fabrico la empresa Dow Corning. Estos, eran elastómeros de silicona que producían una contractura capsular importante,  hubo que modificar su cubierta adelgazándola (1972), lo que produjo otra complicación que fue la filtración de la silicona. Fue un camino duro de recorrer, desde aquellos inicios, con muchos altibajos, pero, aquí nos encontramos hoy en dia, con implantes de gel de silicona cohesivo, con triple cobertura en su capa, mucho más resistentes que los anteriores.

Los implantes mejoraron, aunque estamos lejos de llegar a un estado óptimo. Actualmente, estamos debatiendo dos temas importantísimos que nos preocupan…1) el resultado natural de los implantes, y 2) la eliminación de la complicación mas temida…la contractura capsular.

No hay datos fidedignos de cuando se empezó a utilizar la vía retropectoral (detrás del musculo) para la colocación de los implantes mamarios, pero una infinidad de estudios avalan este espacio, como el más conveniente, por un montón de motivos que empezare a enumerar.

El espacio retropectoral o retromuscular, corresponde a un espacio virtual (previamente formado) entre el musculo pectoral mayor y pectoral menor, donde escasos vasos sanguíneos atraviesan la zona, de alli la imposibilidad de un hematoma resultante en el posoperatorio. Prácticamente no hay necesidad de hacer hemostasia debido al escaso o nulo sangrado de la zona, lo que también conlleva un menor tiempo posoperatorio. Este espacio ya esta preformado, solo hay que despegarlo, es natural, esta allí para ser usado.

Este musculo nos da una cobertura sobre el implante, de un centímetro, aproximadamente, y hace que el mismo no se evidencie bruscamente en la parte superior de la mama, otorgándole una suave pendiente que comienza a 7 u 8 centímetros por debajo de la clavícula, y se eleva hasta el complejo areola pezón donde alcanza su mayor altura o proyeccion. Esta pendiente suave, es la quele otorga  naturalidad al escote femenino, ya que no aparece abruptamente el implante, con su reborde definido, asemejandose a la mama normal. Este dato es muy importante, sobretodo en pacientes delgadas, donde no queremos que aparezcan los bordes de la protesis.

Toda mujer debe hacerse controles mamográficos una vez por año, superados los 30 años de edad, aunque no presente antecedentes familiares de cáncer de mama. Si tiene antecedentes, los controles mamográficos deberán realizarse con una frecuencia de dos por año. Esto es válido para todas las mujeres, por la alta incidencia de esta patología, la cual diagnosticada tempranamente, salva vidas. Los ginecólogos, obstetras, mastologos, radiólogos, etc., prefieren que el implante se encuentre en una posición retropectoral, para que no interfiera con posibles nódulos, quistes, o calcificaciones, ya que si el implante se encuentra delante del musculo, está en contacto directo con la glándula mamaria, y al ser los dos radiopacos, puede haber interferencia entre ellos y no evidenciarse alguna lesión preexistente. De allí, la importancia de que el implante no oculte zonas de glándula mamaria con su presencia, sino que este en una posición más alejada, mas posterior.

Innumerables estudios, demuestran que las prótesis colocadas por detrás del musculo tienen un índice ínfimo de contractura capsular, esto está reconocido en la literatura médica mundial. Todavía no sabemos si es debido al masaje constante que realiza el musculo en forma suave y permanente al implante, con los movimientos musculares cuando se realizan las tareas cotidianas, o , quizás, porque al estar el musculo mucho mas vascularizado que la glándula mamaria, puede llegar a eliminar mas fácilmente cualquier bacteria que pueda estar depositada en el implante.

Y aquí aparece otra de las causas más estudiadas actualmente en el desarrollo de encapsulamiento mamario, como es la presencia de bacterias en el implante, denominados BIOFILMS.  Los biofilms, se definen como comunidades de microorganismos, que crecen embebidos en una matriz de exopolisacaridos,  adheridos a una superficie viva o inerte (como en el caso de los implantes mamarios). Al ser el musculo, una estructura sumamente vascularizada, es posible que interfiera en la adhesividad de los microorganismos a la superficie de la prótesis, al menos durante los primeros días del posoperatorio, antes de que el cuerpo desarrolle el encapsulamiento normal y aísle el implante en una capsula. Los biofilms han interesado a los investigadores y cirujanos plásticos durante los últimos años. Son las bacterias las que desarrollan estos polisacáridos, se adhieren a la superficie protésica, y de esta manera se defienden de los antibióticos y de los mecanismos de defensa de los individuos. También pueden proveerse de nutrientes del medio que las rodea, y deshacerse de sustancias de desecho, a la vez que son capaces de intercambiar material genético, para sobrevivir a los cambios del medio.

Hasta aquí, un resumen de lo que nos aporta un implante mamario retropectoral, o detras del musculo.

 

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Observe la apariencia más natural de los implantes colocados en esta paciente, que habia sido operada 3 años antes con implantes retroglandulares, y llega a la consulta, con la preocupacion de que desde los cuatro meses posteriores a la cirugia, habia empezado a notar que sus mamas estaban atroficas, con los bordes demasiado definidos, y con ondulaciones en todo el reborde (rippling). Estas mamas colocadas delante del musculo pectoral no eran naturales, aunque no estaban encapsuladas, su forma era demasiado artificial. Cambie el plano de las mismas de prepectoral a retropectoral, adicionando dos talles mas de volumen por la atrofia, y se puede observar un cambio radical. Sus mamas tienen una forma mas natural, no hay bordes marcados que permitan sospechar una protesis en su interior, y desaparecieron las ondulaciones en los bordes (rippling). Ademas, un implante en esta posicion, tiene muy bajo indice de contractura capsular por lo comentado mas arriba.

En próximos posts volveremos sobre este tema.

 

 

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